lunes, diciembre 31, 2007

La COPE informa: "Los padres son los Reyes Magos"

Periodista Digital, 27.12.07

"Entono el mea culpa, incluso me voy a fustigar un poco". Los niños de vacaciones navideñas, los padres con la Cadena COPE encendida y la sustituta de Federico Jiménez Losantos informa: "Los padres son los Reyes Magos". Todo intento por desenmarronar lo enmarronado fue en vano. Los pequeños miraban a cuadros a sus padres en lugar de por la ventana. […] Rosalía Sánchez, subdirectora de La Mañana de la emisora de los obispos lo dijo y los padres -acompañados en muchos casos por sus hijos, que en este periodo no tienen clase- lo oyeron al vuelo. El teléfono de la COPE comenzó a echar chispas y las excusas mil.

Fue este miércoles en el espacio "La Tertulia" del programa. Ante el aluvión de llamadas protestando por la metedura de pata, los contertulios tuvieron que salir al quite de la locutora para sacarla lo más airosa posible de la situación.

Errores fatales.


Rusia prohíbe la publicidad que niega la existencia de Papá Noel
El Mundo, 27.12.07

Tras masivas protestas por parte de los padres, la autoridad antimonopolio de Rusia prohibió una publicidad televisiva que refuta la existencia de Papá Noel. "Esta publicidad daña la credibilidad de los padres, que todos los años hablan a sus hijos sobre 'Ded Moroz'" (el Papa Noel ruso o 'Abuelito Frío'), informa el diario gubernamental 'Rossiyskaya Gaseta'. En Rusia, 'Ded Moroz' les trae a los niños regalos en Año Nuevo. […] La autoridad antimonopolio argumentó que, dado que cuando los niños se dan cuenta de que Papá Noel no existe finaliza de alguna manera su infancia, es posible que, si se enteran de esta realidad a través de una publicidad, se puede ver perjudicada la credibilidad en sus padres.

Dos noticias con un denominador común: la felicidad infantil pasa por tenerlos engañados (y encima el trasfondo es religioso, que se supone debería ser garantía de amor a la verdad). En un caso, con reproche social inmediato; y en otro, incluso, con censura gubernamental.

Con estos mimbres (basados en supuestos móviles benéficos), a pesar de que teóricamente vivimos en una era ilustrada y bla, bla, bla… ¿quién puede extrañarse de que el totalitarismo que viene se vaya a asentar en mentiras “piadosas”? LEx

jueves, diciembre 27, 2007

La Santa Sede acoge «con respeto» a Tony Blair

Zenit, 23.12.07

La decisión de Tony Blair de entrar en la plena comunión con la Iglesia católica ha sido acogida «con respeto» por parte de la Santa Sede.

La arquidiócesis católica de Westminster ha revelado que la ceremonia privada de acogida del antiguo primer ministro británico, que nació en el seno de la Iglesia anglicana, tuvo lugar este viernes, durante una misa celebrada en al capilla de la residencia arzobispal.

El cardenal Cormac Murphy O'Connor afirmó: «Estoy muy contento de dar la bienvenida a Tony Blair en la Iglesia católica. Durante mucho tiempo ha sido participado regularmente en la misa con su familia y en los últimos meses ha seguido un programa de formación para prepararse a la recepción en la plena comunión» [...]

En la campaña electoral norteamericana de 2004, el entonces jefe de la Congregación para la Doctrina de la Fe, un tal Joseph Ratzinger, puso en circulación una “carta pastoral” para que se leyera en las iglesias católicas romanas de Estados Unidos. La carta decía que los católicos que no se oponían estrictamente al aborto no podrían participar en la comunión. Esta carta iba en contra de la posición del candidato demócrata John Kerry, favorable al aborto. De paso, naturalmente, favorecía las posibilidades electorales del antiabortista, además de genocida, George W. Bush, quien gracias a ello obtuvo después el voto de muchos católicos romanos para su reelección.

En cambio ahora, con Tony Blair, el co-genocida amigo de Bush, el tratamiento papista está siendo muy diferente al que recibiera Kerry. Al parecer, da igual que Blair sea al menos tan abortista como Kerry, además de tratarse de uno de los genocidas que emprendieron la guerra de Irak (ésa que
“condenó” el papa anterior, el que tenía como teólogo oficial al papa actual...). LEx

La madre común

Santiago Martín
La Razón, 5.12.07

El sábado es la Inmaculada, la patrona de España. Curiosamente, antes que ella lo fue la Virgen de Montserrat. Clemente XII le otorgó el patronazgo sobre nuestra patria, que se había destacado por la defensa acérrima de lo que después sería el dogma de la Concepción Inmaculada de María. Toda España había participado en esa defensa, incluso antes de que los distintos reinos se unieran en un solo Estado. Así, Juan I de Aragón mandó que se celebrase la fiesta de la Inmaculada en todas las ciudades reconquistadas a los moros. Su hermano, el Rey don Martín, llegó a imponer el destierro a los que «hablaran contra los créditos y pureza de la Concepción». Hablo de estas cosas para recordarlas, porque estoy convencido de que la crisis de España como nación no es consecuencia sólo del mal hacer interesado de unos políticos, sino de la crisis espiritual que vive nuestra patria.

El autor, un sacerdote romanista con columna habitual en ese diario, defiende claramente e incluso añora un pasado en el que los reyes imponían la religión. Y en sus pavorosos delirios, confunde esa imposición con una suerte de apogeo espiritual en “nuestra patria”... LEx


De hecho, guste o no, cuanto más «separatista» es una parte de España, más secularizada está, y viceversa. España nace como fruto del acuerdo de unos hombres y mujeres que, siendo diversos, comprenden que estar juntos les va a beneficiar y les va a permitir tener éxito en una empresa común: la reconquista. España sólo puede seguir existiendo como tal si es católica. Esa es nuestra raíz. Y la esencia de esa raíz es el amor a la Madre común, a María, a la Inmaculada. Es importante recordarlo en momentos como estos, de tanto desamor y odio.

Ahora, el defensor del susodicho atentado masivo contra la libertad de conciencia se queja de “desamor y odio”… En lo que no le falta cierto grado de razón a esta mente totalitaria es en su asociación de la idea de España con el catolicismo romano: en nuestro país, por desgracia, nunca cuajó otro referente identitario. LEx

«No es fenómeno político sino una Celebración litúrgica»

La Razón, 21.12.07

El cardenal Rouco animó ayer a participar en el encuentro «Por la familia cristiana» y afirmó que es «una convocatoria de la Iglesia española». En ese sentido, aclaró que se trata de una «celebración litúrgica de la Palabra», por lo que «compararlo con un fenómeno político no es adecuado». […]

En las mismas ideas incidió más tarde, en la rueda de prensa, el delegado de Familia de la diócesis de Madrid, Manuel Barrios quien recordó que el encuentro «no es una manifestación ni una concentración, sino un acto litúrgico». […]


Quienes permanentemente están mezclando la política con la religión pretenden despistar con estas afirmaciones, claramente falsas (ver La familia es importante… la política lo es más), al igual que ocurrió con la ceremonia de beatificación de 498 mártires, de la que también se dijo que era puramente religiosa.

Además, si es un acto litúrgico para católicos, ¿a qué viene la invitación realizada a todos los ciudadanos, católicos o no, a participar? Sin duda, porque quieren liderar el asalto al poder desde su concepción político-religiosa, integrando a otros colectivos favorables a la familia tradicional, como los evangélicos (para lo cual cuentan con el apoyo de César Vidal, sedicente protestante al servicio de los obispos). Esperemos que esta vez no caigan en la trampa, como les ocurrió con la cuestión de
Educación para la Ciudadanía. LEx

"El Vaticano confía en Zapatero"

Entrevista a Francisco Vázquez, embajador de España ante la Santa Sede

El País, 9.12.07

[…] P. Pues a ver si logra usted convencer a Rouco y a Cañizares, que actúan como si Zapatero no tuviera otra cosa más importante que hacer que perseguir a la Iglesia.
R. ¡Bueno, bueno! Ésos son excesos verbales que responden más a la pasión del momento.

El Vaticano tiene un excelente embajador ante España… en la persona que debería representar a España frente a esta superpotencia, como muestra esta entrevista. Llamar “excesos verbales” a la campaña permanente de descalificación por parte de estos jerarcas es una auténtica manipulación, impropia incluso de un diplomático. LEx

Y, bueno, para demostrar que es falso que Zapatero persiga a la Iglesia, yo me acojo a todo el rosario de acuerdos a los que este Gobierno ha llegado con la Iglesia […]: el acuerdo de financiación, el estatus de los profesores de Religión, el pago del IVA, incluso modificaciones puntuales de la Ley de la Memoria Histórica. Me consta que el presidente está personalmente interesado en que se reconozca y valore el papel de la Iglesia en España, pero de una Iglesia que debe comprender que España es una sociedad en la que el poder civil está totalmente separado del poder religioso. Después de los problemas de los primeros años, el balance no puede ser más positivo. Incluso ha habido acuerdo con la asignatura Educación para la Ciudadanía a través de una entidad tan importante como es la FERE.

Esto es totalmente cierto. Pero seguirán sin conformarse, pues lo quieren todo y su objetivo sigue siendo doblegar al estado. LEx

P. Pero Cañizares ha demonizado a la FERE acusando a sus dirigentes de colaborar con el mal, o sea, con Zapatero.
R. Mire, a mí esta afirmación de Cañizares lo que demuestra es que, afortunadamente, la Iglesia española es plural. Y a lo mejor tampoco nosotros hemos sido capaces de explicar bien los contenidos de Educación para la Ciudadanía, que defiende valores que se enseñan en toda Europa.
Lo relativo a la EpC también es parcialmente verdad, como demuestra por ejemplo el estúpido vídeo de las Juventudes Socialistas sobre la asignatura. Pero no es menos cierto, a la vez, hasta qué punto la ICR manipula esa cuestión (ver Tropas de asalto contra Educación para la Ciudadanía). LEx
Usted recurre, permanentemente, a determinadas opiniones, pero es que, además de las de monseñor Rouco y monseñor Cañizares, en la Iglesia española hay otras opiniones como las del presidente de la Conferencia Episcopal, junto a las de los obispos que le apoyan.

P. Pero no parece que esas opiniones, incluida la de monseñor Blázquez, pesen tanto como las voces de la crispación y de la desconfianza, ¿no?
R. Yo estoy dispuesto a tirarme a la piscina. ¿Qué es lo que pasa? En todo este proceso hay un problema importante que es la cadena de la Iglesia. Está claro que lo que aquí no debatimos ni cuestionamos es la libertad de expresión, pero lo que sí puede provocar el desconcierto, incluso en los católicos como yo, es el hecho de que desde una emisora propiedad de la Iglesia se utilice un determinado lenguaje. Hay programas que tienen todo el derecho del mundo a funcionar, pero no desde una emisora propiedad de la Iglesia. Está claro que la Cope es una piedra en el zapato de las relaciones entre el Gobierno y la Iglesia, y le admito que distorsiona mucho este clima de diálogo.

P. Y en su opinión, ¿por qué la jerarquía de la Iglesia no acaba con esta situación, con esa orientación de la Cope?
R. Voy a ser claro y rotundo: ¡no lo entiendo en absoluto! No entiendo que la Iglesia, como tal institución, permita que se emita ese tipo de programas, y que lleguen incluso a ofender al jefe del Estado. Hay sectores de la Iglesia que tienen claro el daño que hace la Cope. Es muy difícil el poder explicar cómo hay determinados programas que son auténticos molinos de odio. Pero eso es algo que tiene que resolver la propia Iglesia.

Quien no entienda el Principio de Sí Contradicción que rige las intervenciones de esta entidad, está condenado a malinterpretarla permanentemente, cayendo así en sus trampas. LEx

[...] Hay momentos en los que la Iglesia se siente acosada.

P. ¿Acosada por el Gobierno? ¿Pero no quedamos en que las cosas iban mucho mejor?
R. ¡Por el Gobierno, no! Yo creo que, al contrario, la Iglesia ha valorado los gestos del Gobierno; todo lo que ha conseguido, el diálogo abierto que el Vaticano tiene con la vicepresidenta Fernández de la Vega. Yo me refería más bien a declaraciones de determinados dirigentes de mi partido, que intentan mantener posturas beligerantes que ya han sido superadas por la historia. Pienso que tan malo es que la Iglesia quiera seguir ocupando un papel que la historia ha condenado al olvido, como que desde la izquierda se siga practicando un anticlericalismo decimonónico. La Iglesia se siente acosada cuando desde el PSOE se habla de medidas de ruptura de los acuerdos bilaterales que no responden ni al criterio del Gobierno, ni a las demandas de la sociedad.

Lo que muchos creían superadas por la historia son las pretensiones neoconfesionalistas de la ICR. Si esta entidad regresa al siglo XIX (con ropajes postconciliares, eso sí), no se deberían sorprender del retorno del
“anticlericalismo decimonónico”. Pero lo cierto es que éste se limita a unas pocas voces laicistas y a alguna manifestación antirreligiosa más bien folclórica. En cambio la jerarquía romanista tiene numerosos y sólidos apoyos. LEx

A mí no me inquieta nada la pretensión de revisar esos acuerdos; lo que les pregunto a quienes desde mi propio partido proponen su reforma, su anulación, que me digan qué es lo que se quiere reformar. ¿Qué se quiere? ¿Romper las relaciones con el Vaticano? ¿No tener reguladas las relaciones con la Iglesia católica? […]

La ICR, como todas las demás confesiones, tiene derecho a establecer acuerdos con el estado español, pero éstos no pueden adoptar la forma de tratado internacional con la monarquía teocratista que es el Vaticano (que, como estado que es, tiene derecho a mantener relaciones con España dentro de su ámbito puramente político), privilegiando además a la ICR sobre otras religiones. La no distinción entre estas dos esferas supone un atentado, consentido por el estado español, tanto a la separación de la iglesia y el estado como al principio de igualdad religiosa. LEx

Tropiezos en el Vaticano


El País, 27.11.07

El Gobierno adelantará en 2008 a la Conferencia Episcopal 153 millones de euros para financiar las 69 diócesis y 22.700 parroquias de la Iglesia romana en España. Lo anunció ayer el vicesecretario de Asuntos Económicos episcopales, Fernando Giménez Barriocanal. Es parte de una campaña en la que los obispos publicitan el nuevo sistema de financiación pactado con los socialistas. Este fin de semana el Gobierno comprobó en Roma que los acuerdos económicos no suelen aplacar las críticas episcopales en materia doctrinal.

La campaña de los obispos se llama Xtantos (www.portantos.es) y es una explicación de los mecanismos de los que se sirve el catolicismo español para sostenerse. Supone, además, una exaltación del acuerdo sobre la financiación estatal que reciben mediante la X que los contribuyentes pueden poner en el impreso de su declaración (IRPF).

El nuevo acuerdo incrementa en un 34% la asignación tributaria de las personas que pongan esa X -hasta ahora el 0,52%; el 0,70% a partir de este año-. Además, asume la renuncia de los prelados a autofinanciarse algún día, logrando de este Gobierno lo que los anteriores -de UCD, PSOE y PP- no quisieron concede a la Conferencia Episcopal.

También tienen los obispos el compromiso de los socialistas de renunciar a cambio alguno en los Acuerdos firmados en Roma en 1979. José Luis Rodríguez Zapatero lo reiteró el domingo en un mitin en Fuenlabrada (Madrid). Algunos de los asistentes le reclamaron a gritos: "Concordato, revisar el Concordato", y el presidente replicó con una sonrisa: "Dejemos temas tan complejos".

La casualidad ha hecho coincidir la campaña recaudatoria de los obispos con un nuevo viaje a Roma de la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa de la Vega, la persona que más ha trabajado para frenar cambio alguno en lo concordado por España y el Vaticano en 1979. […]

Este gobierno mantiene y amplía los privilegios de la ICR en España, que no sólo se concretan en la financiación y los acuerdos de 1979, sino también en la situación de la asignatura y los profesores de religión católica financiados con fondos públicos y en las atenciones permanentes del ejecutivo con la jerarquía española y vaticana. A pesar de ello, continúa el discurso agresivamente victimista de los obispos y sus medios afines, quienes acusan al gobierno de “echar a Dios de la vida pública" y de “descristianizar” España. LEx